
Si sos amante del buen chocolate y te gusta regalarlos, es probable que ya conozcas algunas chocolaterías boutique. Esas pequeñas tiendas realizan y exhiben bombones, trufas y tabletas como obras de arte. ¡Y lo son!
Hay que entrar y probar alguna de sus delicias. En Buenos Aires te recomiendo probar los bombones especiados de curry y coco, cardamomo o pimienta maya de Compañía de Chocolates; las tabletas de chocolate con naranja de Tikal; y los bombones de Papua y las tabletas con jengibre de Vasalissa Chocolatier.
Estas chocolaterías “de culto” ya son una tendencia impuesta en diferentes ciudades del mundo. Su particularidad: preparar los productos con granos de cacao de gran calidad y procesos artesanales.
No solo los fanáticos del chocolate disfrutan de sus productos. Las empresas también los aprueban. ¿Sabés qué piden? Bombones con el logo de la empresa, regalos empresarios y que les organicen eventos a medida, entre otras cosas.
¿Vos dónde probaste el mejor chocolate de tu vida?












Hola Andrea, saludos desde México: cuna del chocolate. Uno de los placeres de esta vida, indiscutiblemente, es el chocolate en cualesquiera de sus presentaciones y variedades. No por nada Linneo lo bautizó como Teobroma (hechura de los Dioses) lo que él consideró una voluptuosidad indigna de mortales. No sé si indigno o no pero mi gusto por el cacao transformado en exquisito chocolate es enorme. Prefiero las texturas no tan refinadas donde pueda apreciar parte de los ingredientes que conforman la mezcla; nueces, almendras, trozos de cacao, etc. La adición de leche a la mezcla para suavizarlo es muy buena pero como ente nómada prefiero la expectación de nuevas e ingeniosas fórmulas.